¿Qué entendemos por mediación?

¿Qué entendemos por mediación?

La mediación es una disciplina relativamente joven, pero no es completamente nueva, ya que es un “ajuste” de la manera de resolver conflictos que existía en otras épocas.

Entendemos la mediación como algo más que un procedimiento para la gestión de conflictos. La mediación implica un dispositivo que permite a las partes, con la ayuda de un mediador, “pensar” sobre el conflicto, reflexionar, hacerse protagonistas del mismo para diseñar estrategias consensuadas y conseguir lo que necesitan. Es la creación de un puente que facilita la comunicación perdida entre las partes en conflicto. A través de ella se pretende transmitir unos valores y actitudes que la persona experimente, vivencie e interiorice, de forma que reflexione sobre el conocimiento del otro, sobre su relación, y utilice la escucha, la cooperación, el respeto, el saber defender sus ideas, …

Al hablar de mediación, nos gusta hablar de gestión en lugar de resolución del conflicto, ya que gestionar un conflicto es un concepto mucho más amplio, en el sentido de que resolver un conflicto implica un «aquí» y «ahora» que no siempre puede ser posible por el contexto y/o las condiciones en las que éste se produce; mientras que gestionar un conflicto implica comprender, manejar, organizar y afrontar el conflicto de manera que, si no es posible su resolución en el momento actual, sí se han dejado asentadas las bases para que el conflicto pueda ser resuelto posteriormente y, además, las partes aprenderán cómo deben afrontar en el futuro los conflictos que se les planteen.

Beneficios de la mediación:

– Facilita que las partes se orienten hacia la solución de conflictos.

– Mejora la relación entre las partes e incita a mantener relaciones satisfactorias en el futuro.

– No hay vencedores ni vencidos, ambas partes obtienen aquello que necesitan de forma consensuada, siendo el mediador un guía en el proceso.

– Respeta mejor la privacidad de las partes (únicamente han de estar presentes las partes en conflicto y el mediador), permitiendo que todo aquello que se trate y se acuerde sea confidencial.

– Desarrollo de habilidades socioemocionales con la finalidad de reducir el malestar producido por el conflicto, así como prevenir su posible mala gestión.

– Garantiza acuerdos más rápidos y económicos que la vía administrativa-judicial.

– Reduce el coste emocional, facilitando la comunicación, cooperación y confianza entre las partes.

– Mayor satisfacción en los acuerdos. Aporta soluciones personalizadas en función de los intereses y necesidades de cada parte, facilitando el ejercicio de la autonomía.

– Flexible, se adapta a las circunstancias.

– Fomenta la creatividad y la imaginación.

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