Miedos infantiles

Miedos infantiles

Según el Manual diagnóstico DSM-V, el miedo se incluye dentro de la categoría de los trastornos de ansiedad, ya que éstos son los que comparten características de miedo, fobia y ansiedad, así como alteraciones conductuales. El miedo es una respuesta emocional a una amenaza inminente, real o imaginaria, que cumple una función muy importante para la adaptación y la supervivencia; mientras que la ansiedad es una respuesta anticipadora a una amenaza futura. La fobia, en cambio, es un trastorno psicológico que se produce cuando el miedo es tan intenso y desproporcionado que no permite manejarse de forma racional, y provoca respuestas desadaptativas, de ahí que requiera de tratamiento para su superación.

La mayoría de los niños tienen miedos en alguna etapa de su crecimiento. Se conocen como miedos evolutivos, y se trata de algo normal y sano que forma parte de su desarrollo. Sin embargo, a veces estos temores pueden llegar a ser demasiado intensos y frecuentes, y constituir un auténtico obstáculo para el bienestar y desarrollo del niño.

Es importante saber reconocer lo síntomas que el miedo está generando en el niño para descubrir si, en algún momento, deja de cumplir su función y se transforma en algo disfuncional, patológico, incluso si ha llegado a convertirse en una fobia. En tal caso se trataría de un problema que es necesario evaluar y tratar con un especialista.

Las principales señales de alarma, para determinar cuando un miedo se ha convertido en fobia, son:

  • Interfieren en el día a día del niño, convirtiéndose en un obstáculo.
  • Son frecuentes e incontrolables.
  • Provocan una ansiedad excesiva e inapropiada.
  • Pueden generar pesadillas recurrentes.
  • Crean malestar en el niño.

No hay comentarios

Leave a Comment

Your email address will not be published.