Estrategias de aprendizaje

Estrategias de aprendizaje

A lo largo de la historia de la psicología, pocos temas han resultado tan impactantes como el de las estrategias de aprendizaje.

Las estrategias de aprendizaje son un conjunto de reglas que permiten tomar las decisiones adecuadas en el momento oportuno dentro del proceso de aprendizaje.

Por tanto, su implicación en la mejora de la enseñanza en todos los niveles es innegable, no obstante, a esto hay que añadirle las investigaciones sobre la inteligencia, el nuevo concepto de aprendizaje y las experiencias educativas en ambientes naturales.

Las investigaciones más recientes han demostrado que la inteligencia no es una, sino múltiple y, además, puede modificarse.  Desde un punto de vista educativo, este nuevo enfoque permite cambiar los objetivos de la educación destacando el diseño de programas instruccionales para desarrollar al máximo las habilidades o estrategias intelectuales de los alumnos, cualquiera que sea su potencial inicial. Es un cambio de enfoque desde una consideración «entitativa» de la inteligencia a una consideración «estratégica». Es la diferencia que va de considerar la inteligencia como una entidad o como un conjunto de conocimientos (que ha sido lo habitual en la tradición educativa), a considerarla como un conjunto de estrategias que se pueden enseñar y cambiar (Perkins, 1987).

La vieja idea del alumno considerado un mero recipiente en el que volcar todos aquellos contenidos del currículo escolar, siendo el profesor “la persona que se limita a transmitir sus contenidos”, ha quedado muy anticuada. Actualmente, estudios realizados sobre el aprendizaje han demostrado que el estudiante es un ser activo que construye sus propios conocimientos inteligentemente, es decir, utilizando las estrategias que posee, siendo el profesor la persona indicada para “ayudar a aprender”.

Y como aprender es construir conocimientos, es decir, manejar, organizar, estructurar y comprender la información, o lo que es lo mismo, poner en contacto las habilidades del pensamiento con los datos informativos, aprender es aplicar cada vez mejor las habilidades intelectuales a los contenidos del aprendizaje. El aprendizaje es pues el resultado del pensamiento y, si aprender es pensar, y enseñar es ayudar a aprender, enseñar es ayudar al alumno a pensar, es decir, ayudar a mejorar cada día las estrategias del pensamiento (Beltrán, 1993).

Una tercera clave que explica el fenómeno de las estrategias viene de los estudios sobre aprendizaje, en condiciones naturales, que interpretan el aprendizaje como una actividad inseparable del medio cultural en el que tiene lugar. En este sentido, tanto desde el punto de vista de los estudios de la inteligencia, como de los estudios del aprendizaje y del entrenamiento en medios naturales, se pone de relieve la importancia de las actividades del alumno y, por tanto, la necesidad de estimular su autonomía y su capacidad para asumir, de forma progresiva, el control de su propio aprendizaje.

En definitiva, sólo si los profesores conocen las estrategias de aprendizaje de un alumno podrán ayudarle eficazmente a aprender.

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