DSM-V y Trastornos del Espectro Autista (TEA)

DSM-V y Trastornos del Espectro Autista (TEA)

El antiguo Manual diagnóstico DSM-IV (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders), publicado en 1994, definía el autismo y sus trastornos asociados como “Trastornos Generalizados del Desarrollo” (TGD). En el actual DSM-V, esta definición ha sido sustituida por el término “Trastornos del Espectro Autista” (TEA), que abarca el Trastorno autista, el Trastorno de Asperger, el Trastorno desintegrativo infantil y el Trastorno generalizado del desarrollo no especificado.

El Trastorno del Espectro Autista, denominado también autismo típico o autismo nuclear, es incluido dentro de los trastornos del neurodesarrollo. Éstos se manifiestan, normalmente, de manera precoz en el desarrollo, a menudo antes de que el niño/a empiece la escuela primaria, y se caracterizan por un déficit del desarrollo que produce deficiencias del funcionamiento personal, social, académico u ocupacional.

En síntesis, el Trastorno del Espectro Autista se define por la presencia de alteración en la relación social, alteración en la comunicación y espectro restringido de intereses. Los criterios diagnósticos del DSM-V para el TEA son:

  1. Deficiencias persistentes en la comunicación social y en la interacción social en diversos contextos.
  2. Patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades restringidas y repetitivas.
  3. Los síntomas deben estar presentes en las primeras fases del período de desarrollo (pero pueden no manifestarse totalmente hasta que la demanda social supera las capacidades limitadas, o pueden estar enmascarados por estrategias aprendidas en fases posteriores de la vida).
  4. Los síntomas causan un deterioro clínicamente significativo en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento habitual.
  5. Estas alteraciones no se explican mejor por la discapacidad intelectual (trastorno del desarrollo intelectual) o por el retraso global del desarrollo. La discapacidad intelectual y el trastorno del espectro autista con frecuencia coinciden, para hacer diagnósticos de comorbilidades de un trastorno del espectro autista y discapacidad intelectual, la comunicación social ha de estar por debajo de lo previsto para el nivel general de desarrollo.

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